El `mindfulness' mejora la vida de los enfermos de alzhéimer

17.09.2018

ENTREVISTA ORIGINAL DEL DIARIO "ULTIMA HORA". PUBLICADA EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 2018. AUTOR: ANTONI POL


Domingo Quintana (Las Palmas, 1973) es doctor en Psicología Clínica por la Universidad de La Laguna,

Neuropsicólogo y gerontólogo. El próximo fin de semana hablará de los beneficios de las terapias basadas en 'mindfulness' en enfermos de alzhéimer en Pollença, en un congreso organizado por la entidad AFAMA.

Usted defiende los beneficios de una terapia basada en el `mindfulness' en enfermos de alzhéimer. Primero, explique qué es el `mindfulness'. 

-Mindfulness es un enfoque intencionado de la atención que nos permite observar, sin valoraciones, nuestras sensaciones corporales, emociones, pensamientos y fenómenos externos, mientras los estamos viviendo. Es el desarrollo de una capacidad mental que permite sentir la vida sin juzgarla. No es un tratamiento, sino un proceso mental como la memoria, la percepción o el lenguaje. Es una cualidad específica de la atención, una forma de autoobservarnos.

¿Por qué el `mindfulness' beneficia a los pacientes de alzhéimer? -El programa de estimulación para enfermos de Alzhéimer basado en `mindfulness' (MBAS) es útil para los enfermos y sus familiares porque mejora la calidad de vida y el bienestar personal y familiar. En el enfermo se mantienen sus capacidades cognitivas, sin deteriorarse, al menos dos años. También mantiene la capacidad funcional del enfermo, es decir, que siga realizando sus cosas habituales en la vida cotidiana sin supervisión. Por último, retrasa la aparición de sintomatología depresiva, ansiosa o de trastornos de conductaen general. Los datos anteriores son muy importantes, pero lo que yo mas valoro es la satisfacción personal de los enfermos y familiares. Se introducen en una forma de vivir más plena, sin prosas, sin exigencias, con afecto. No debemos olvidar que las cosas importantes de la vida ocurren gracias al cariño.

¿Se ha demostrado a nivel científico que el `mindfulness' beneficia a los que padecen alzhéimer? -Existen avances relacionados con tratamientos basados en 'mindfulness' para enfermos de Alzhéimer, especialmente trabajos desarrollados en Estados Unidos. Pero el trabajo metodológicamente más completo ha sido el desarrollado por nuestro equipo de investigación en Canarias. Nosotros realizamos el primer ensayo clínico aleatorizado (ECA) con este tratamiento y esta población. Los ECA, para que nos entienda cualquier persona, es la metodología que se utiliza en la investigación médica para determinar la eficacia de un tratamiento. Los resultados de los estudios desarrollados hasta el momento muestran una mejoría en la capacidad cognitiva y funcional, aunque se debe seguir trabajando en esta línea para que los servicios especializados prescriban el tratamiento de forma combinada con la medicación tradicional en la enfermedad.

En Pollença han hecho una réplica del programa a pequeña escala y el resultado ha sido exitoso también para los cuidadores. ¿Cómo lo explica? -Una de las características del programa de estimulación basada en la participación conjunta entre el enfermo y un cuidador principal. Esto favorece que ambas personas aprendan a estar más atentos al presente, sin juzgar la ideas que tenía acerca del enfermo. Por tanto, se favorece la relación, permitiendo que cada persona siga desplegando su vida, con sus capacidades y dificultades.

¿Cuándo se despertó su interés por la geriatría?

-La orientación hacia la atención geriátrica nació en mi a los 7 años de edad. Mi bisabuela fue llevada a un asilo, un centro gestionado por monjas que impedían el acceso de los niños a visitar a sus mayores. Yo quería ir a verla. Mi madre me llevó, pero me dejaron tras la verja de la puerta de entrada. Mi madre pasó y me quedé esperando. Sin embargo, como cualquier niño empeñado en conseguir su objetivo, me colé en el centro y ante mí se abrió una imagen dantesca, un pasillo lleno de sillas y personas mirando hacia el techo. Me salvó una señora que me cogió de la mano y me dijo: ¡que lindo, mi niño! Yo le respondí: ¿qué es esto? Ella mirándome con unos ojos oscuros llenos de tristeza me afirmó: ¡Es la casa de espera de Dios!. Después, una monja me encontró y me sacó de la galería. Cuando mi madre salió se me quedó grabada en el alma una frase que años después me recordó: ¡mamá, si la casa de espera de Dios es como el infierno, habrá que cambiarlo, no!